Write the happiness of others...

Que estaba harta de que todo la saliera mal,
de tener que dejar su pasión a un lado, porque si tubiera que escribir dia a dia las cosas que la sucedían, el mundo sentiria lastima de ella.
Cansada de beberse sus lagrimas cada noche, borrar cualquier indicio de sufrimiento tapando con sus brazos los charcos de lagrimas que se formaban sobre la almohada.
Harta de refugiarse en historias bonitas e increibles cuyos protagonistas siempre eran otros.
Decepcionada, triste, dolida, algo asqueada por sucesos recientes de los que ni pensaba hablar.
Aburrida de mentirse y de que la mientan.
A veces piensa que nació para esto, para escribir, escribir la felicidad de otros. Aferrarse a sus esperanzas y a esa tipica frase que dice:
"de sueños también se vive"...

Siempre hay momentos de tristeza, en cualquier persona, de cualquier parte del mundo, por muy feliz que se sea, siempre hay algo que falla y te hace llorar, tarde o temprano, de eso era consciente pero esa tristeza constante que la engullía cada vez más al fondo como si de arenas movedizas se tratase, no era normal.
Su autoestima desde siempre sufrió altibajos y ahora se encontraba bajo tierra, a miles y miles de kilomentros bajo tierra.
Las cosas no podían ir peor, su autoestima tardaria bastante en volver a estar en su sitio, en el sitio de costumbre, ni arriba, ni abajo... una cosa intermedia, en el sitio justo donde ella no se siente tan mal pero tampoco bien del todo
sabe que escribiendo desconecta, sabe que el mundo real es un engaño, cuanto más quieres a alguien es cuando mas te hace daño, pero es el unico mundo que conoce aparte del de sus sueños y sus historias, y ya era hora de volver a él, seguir llorando...
pero tranquilos que mañana la tendreis aqui de nuevo, escribiendo la felicidad de otros. 

1 comentario:

Utopía dijo...

En primer lugar gracias por seguirme :) y en segundo lugar... que triste y pesimista, ¿no? Tal vez yo no tenga mucha experiencia en esto de la vida pero creo que al igual que la felicidad se acaba porque algo lo estropea, al final, ocurre lo mismo con la tristeza, que la felicidad le para los pies. Solo hay que tener paciencia :) Bss